Dejó de moverse cuando sintió al menor mover sus caderas. Se quedo quieto, sintiendo como el otro entraba y salía de su boca. Lo escuchó y abrió sus ojos, y alzó su mirada, ahora si estaba maravillado de poder darle algo de placer. Sus manos dejaron sus caderas y se movieron cada una a sus glúteos, apretando de ellos. Adoraba el trasero de su novio, que mataría por volver a sentirse apretado dentro de él.
Apretó su mandíbula por unos segundos mientras dejaba que sus caderas se movieran contra él un par de veces y se arqueó dejando escapar un largo grito con su nombre viniéndose en la cálida boca de su novio. No sabía que había pasado pero nunca se había corrido con tanta fuerza, necesitaba respirar pero no podía. Había sido maravilloso, pero no se había corrido así desde hace años.
Entró a la otra habitación soltando un suspiro. Los animales siempre lo calmaban. Caminó por la habitación tomando a su...
Ignoró las palabras del menor, y solamente siguió en la cama, quedando solo y con sus pensamientos. Se colocó boca...
Apretó su mandíbula por unos segundos mientras dejaba que sus caderas se movieran contra él un par de veces y se arqueó...